Cada día que pasa es un día en el que pienso que esto se acaba, que acabará de la peor manera posible, con un final abierto. Claro, los finales abiertos te encantan, pues con todos lo dejas abierto para volver a tu antojo cuando peor puede resultar. Pensar que yo también que pueda caer víctima de ese sucio juego es algo que no puedo tolerar.
Relegado a servir sólo para los días diarios, y confirmado que sólo se requiere de mí cuando existen cargos de conciencia o algo malo ha pasado es algo del que me tendré que conformar de muy malas maneras, pero en fin, ¿qué hago si no?
La opción de terminarlo parece ahora la mejor, pero claro, tenemos conceptos distintos de terminar las cosas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario